¡Mi hijo se golpeó la cabeza! ¿Qué debo hacer?
Es común que los niños se caigan y se golpeen la cabeza mientras están aprendiendo a caminar, gatear o explorar el mundo a su alrededor. A veces, estos golpes pueden ser pequeños accidentes, pero en otras ocasiones pueden generar preocupación, especialmente si ocurren de manera inesperada o si el golpe es más fuerte de lo normal. No te preocupes, ¡aquí te explico qué hacer paso a paso!
1. Mantén la calma y evalúa la situación
Lo primero y más importante es que mantengas la calma. Los niños son muy resilientes y la mayoría de los golpes en la cabeza, especialmente cuando no son muy graves, se resuelven sin problemas. A continuación, revisa a tu hijo:
- ¿Hay heridas o sangrados visibles? Si el golpe es fuerte y hay sangrado en la cabeza, limpia suavemente la herida con agua y un poco de jabón, y presiona con una gasa o toalla limpia para detener el sangrado.
- ¿Está consciente? Verifica si tu hijo está despierto y alerta. Si está consciente, responde a tus preguntas y se comporta normalmente, es probable que no haya sufrido una lesión grave.
¿Cuándo debo llevarlo a urgencias?
Aunque la mayoría de los golpes en la cabeza no son graves, hay ciertos signos y síntomas que requieren atención médica urgente. Si tu hijo presenta alguno de los siguientes, es importante que lo lleves a urgencias de inmediato:
- Vómitos: Si tu hijo vomita más de dos veces después del golpe, puede ser una señal de que algo no está bien.
- Herida con sangrado activo: Si el golpe deja una herida profunda que sigue sangrando, es necesario acudir a urgencias.
- Desorientación: Si tu hijo está confundido, no sabe dónde está o no puede reconocer a las personas, esto puede ser un signo de conmoción cerebral o un daño más serio.
- Somnolencia excesiva: Si tu hijo está inusualmente somnoliento y no puedes despertarlo fácilmente, debe ser evaluado por un profesional.
- Pérdida de conciencia: Si tu hijo pierde el conocimiento, incluso si solo es por unos segundos, debes buscar atención médica de inmediato.
- Comportamiento extraño: Si tu hijo no se comporta de manera habitual, como si estuviera muy irritable, confundido o no respondiera normalmente a tu voz o estímulos, es mejor consultar a un médico.
- Accidentes graves: Si el golpe se produce por un atropello (ya sea al caminar o en bicicleta sin casco) o si el niño cae desde una altura considerable (más de 1 metro en menores de 2 años o más de 1.5 metros en niños mayores de 2 años), es importante llevarlo a urgencias para una evaluación completa.
- Sospecha de fractura: Si después del golpe sospechas que hay una fractura (por ejemplo, por hinchazón o dolor intenso), también debes acudir a urgencias para que el médico lo valore.
¿Qué NO debo hacer?
Es importante evitar ciertos comportamientos que pueden empeorar la situación:
- No sacudirlo: Si tu hijo está somnoliento o un poco desorientado, no lo sacudas para despertarlo, ya que esto podría causar más daño a su cerebro.
- No masajear la zona si sospechas de una fractura: Si crees que el golpe ha causado una fractura, no toques ni masajees la zona afectada, ya que podrías empeorar la lesión.
¿Qué hacer en casa?
Si el golpe no parece ser grave y no presenta los síntomas mencionados anteriormente, lo más importante es observar a tu hijo con atención durante las siguientes 48 horas. Durante este tiempo, deberías:
- Observar su estado de conciencia: Asegúrate de que tu hijo se despierte fácilmente y esté alerta. Si en algún momento se muestra más somnoliento de lo usual, se comporta de manera extraña o parece tener dificultad para despertarse, acude al pediatra o a urgencias inmediatamente.
- Monitorear el comportamiento: Si su comportamiento parece normal después del golpe, no hay necesidad de entrar en pánico, pero sigue observándolo cuidadosamente.
- Vigilar por 48 horas: Los efectos de un golpe en la cabeza, como una posible conmoción cerebral, pueden tardar algunas horas en aparecer, así que sigue vigilando su estado durante las primeras 48 horas.
¿No lo dejo dormir?
Un golpe en la cabeza puede causar un episodio de llanto prolongado, lo cual es muy común después de un susto o dolor. Después de que se calme, es posible que tu hijo quiera dormir. ¿Está bien que duerma?
- Sí, puede dormir, pero antes de dejarlo descansar, asegúrate de que su estado de conciencia sea normal y que se comporte de manera habitual. Si se calma y no muestra signos de desorientación ni somnolencia excesiva, no hay problema en que duerma.
- Despiértalo en intervalos de 2-3 horas durante las primeras 12 horas, solo para asegurarte de que responde normalmente cuando lo despiertas. Si está más difícil de despertar o muestra comportamientos extraños, es mejor consultar con un pediatra inmediatamente.
Comunícate con tu pediatra
Si tienes alguna duda o si tu hijo presenta cualquiera de los síntomas que mencionamos, es mejor que te comuniques con tu pediatra para que te oriente sobre los pasos a seguir. En la mayoría de los casos, los golpes en la cabeza no son graves, pero siempre es mejor estar atento a cualquier cambio en el comportamiento de tu hijo.
