Como padres, queremos lo mejor para nuestros hijos y a veces creemos que un caminador o andador infantil puede ser una excelente herramienta para ayudarles a aprender a caminar. Sin embargo, hay importantes riesgos asociados con su uso que debemos conocer.
- Lesiones por accidentes
Entre 1990 y 2014, más de 230.000 niños menores de 15 meses fueron tratados en salas de urgencias de hospitales en Estados Unidos debido a lesiones relacionadas con los caminadores infantiles. Esto equivale a un promedio de más de 9.000 casos al año, lo que es un número alarmante.
Las tres principales causas de lesiones son:
- Caídas por las escaleras: Los caminadores pueden permitir que el bebé se desplace a alta velocidad, aumentando el riesgo de caídas desde las escaleras.
- Caídas fuera del andador: A medida que el bebé se mueve rápidamente, puede perder el control y caer del caminador.
- Lesiones relacionadas con el acceso a objetos peligrosos: Los caminadores permiten que el bebé alcance áreas o cosas que normalmente no podría, como productos de limpieza, comida caliente, objetos pequeños que pueden provocar asfixia o incluso sustancias tóxicas como medicamentos o productos de belleza. Esto puede llevar a quemaduras, envenenamientos y ahogamientos.
- Un desarrollo motor afectado
Los caminadores no solo son peligrosos, sino que alteran el desarrollo motor natural del bebé. En lugar de fortalecer los músculos y la coordinación que se necesitan para caminar, el bebé se ve empujado a moverse de una manera que no es natural para su cuerpo en ese momento. - Los caminadores no ayudan a enseñar a caminar
Contrario a lo que muchos padres piensan, los caminadores no son efectivos para enseñar a caminar. De hecho, algunos estudios han demostrado que el uso de los caminadores puede retrasar el desarrollo motor, ya que los bebés no tienen la oportunidad de practicar habilidades importantes como levantarse, gatear y caminar por sí mismos. - ¿Dónde están prohibidos?
De hecho, en Canadá, los caminadores con ruedas están prohibidos debido a los riesgos tan elevados que representan. Además, la American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) ha instado a que se prohíba la fabricación y venta de andadores con ruedas en los Estados Unidos.
En resumen: Los caminadores pueden parecer una solución atractiva para acelerar el desarrollo motor de tu bebé, pero presentan muchos peligros y no favorecen su desarrollo natural. Es importante que los padres conozcan estos riesgos y consideren alternativas más seguras, como permitir que el bebé explore a su propio ritmo, estimulemos su motricidad de manera natural con juegos en el suelo y gateo. Si tienes dudas sobre el desarrollo motor de tu bebé o la seguridad de algún objeto en particular, siempre consulta con tu pediatra para obtener orientación.
